Cómo ser escritora y no morir en el intento.

writing-923882__340Acabo de poner la palabra “Fin” a mi última novela.

Pero no un fin y ahora toca corregir, corregir y corregir. No, ha sido un fin a todo eso. Ha sido un fin y ahora he de soltarla.

Me ha embargado un batiburrillo de emociones. Como esas sensaciones que nos inundan cuando nos despedimos de un familiar que inicia un viaje. Te alegras por él y te entristeces porque has de dejarlo ir.

Mientras hacía mis copias de seguridad y planificaba los siguientes pasos, he pensado las horas que se ha comido esta historia, los “ahora bajo”, “no, no me esperéis”, “me sumo a la próxima.” Y han sido muchos. Muchos. Creo que mi familia me entiende y me respeta, pero también creo que los decepciono. Y es que seguir el propio deseo es eso. Siempre hay otro que se decepciona, porque no sigues el suyo o porque hay otras expectativas que se quedan a la espera. Porque no estás.

Pero además de todo esto yo tengo una profesión. Otro trabajo. La mayoría de mi tiempo se lo lleva esa otra ocupación en la que mi mente ha de estar despejada, he de poder poner distancia afectiva y ser consciente de que eso es la vida real. Luego, cuando regreso a casa he de dedicarle tiempo a las cosas cotidianas y después escribo. Escribo cuando le resto tiempo a esa otra vida.

coffee-2425254__340Suelo buscar mi espacio entre semana. Me pongo a escribir a una hora determinada: sobre las diez (antes si puedo) y reconozco que a veces pueden darme las tres de la mañana (el día siguiente es duro, sí). Cuando más escribo es en fin de semana y más de una vez me ha abducido el teclado y la pantalla de MAC porque no recuerdo hacer muchas cosas más.

¿Cuál es mi sistema? Soy muy metódica. No dejo nada al azar. Primero dejo que la historia fluya y crezca en mi mente. Escenas que, como en un esquema imaginario, me dan la pista de un guion. Luego construyo un mapa (sí, soy de mapa, aunque no siempre lo tengo todo pensado) y después me zambullo de lleno, como el que se lanza a una piscina para hacer unos largos. Requiere esfuerzo, mucho.

Lo que pretendo decir es que escribir cuesta. Cuesta sacrificar el tiempo con la familia, con amigos, con otras cosas… El deseo del escritor es perseguir historias; darle vida a otras vidas. En él hay algo pulsional que obliga a seguir en esa ola. Y la mayoría de las veces hay que hacer malabarismos con la vida particular, para que eso encaje. Es un trabajo que no pesa, que compensa y que duele mucho cuando alguien se aprovecha de él.

No sé por qué escribo. Cuando me lo han preguntado en alguna entrevista he tratado de decir algo coherente, algo que justifique mi pasión. Escribo porque me gusta, porque para mí es terapéutico, porque me hace sentir bien, porque lo he hecho desde siempre, porque me da la gana… Escribo porque a estas alturas del partido he aprendido a separar el grano de la paja, porque si una no sigue su deseo (no quiero ser redundante, pero aquí vendría bien eso de hacer lo que a una le da la real gana), hace las cosas por compromiso, si solo se está para cuando el otro quiere contar contigo y se deja para después lo propio, acaba llegando tarde.

No quiero enrollarme, solo quería contarte que he dicho adiós a estos últimos personajes, pero no te creas que tengo la mente en blanco. Estoy de duelo por ellos, pero los dejo ir. Me siento tan orgullosa de esta novela…, sin embargo, ya espera en mi imaginación otra aventura, otro romance que pide pista. Otra historia en la que los sentimientos y las pasiones son parte de la trama. Igual que su escenario: Barcelona. No es un secreto, me gusta ubicar a mis protagonistas en los mismos lugares por los que paso yo la mayoría de los días. Espero que cuando esté lista pueda mostrártela.

Así que seguiré con mis malabares, rascando tiempo al tiempo, creando escenas en mi cabeza para plasmarlas, quien sabe, en un texto. Soy una observadora de la vida y pretendo seguir en este mundo literario; ser escritora y no morir en el intento.

cor Nuria Rivera

Crónica de la III Feria Nacional de Novela Romántica. Biblioteca del Mar de Benicàssim 2018

 

IMG_1809Trataré de resumir mis 4 días en la III Feria Nacional de Novela Romántica de Benicàssim (28 de junio a 1 de julio). ¡¡¡¡Fantásticos!!!!

He pasado de una emoción a otra y todavía estoy con el subidón de los momentos compartidos. El encuentro con mis compañeras de editorial, con amigas, ha sido increíble. El cariño, el compañerismo, las risas, la complicidad… He archivado todo en esa nube donde se guardan los recuerdos. Las fotografías inmortalizan el instante, pero lo que hay detrás de ellas se queda en mi corazón.

No estábamos todas/os las/os que somos. Aquellas/os que no pudisteis venir, que sepáis, que estuvisteis en nuestro pensamiento y hasta creo que tomamos unas copas a vuestra salud.

Los días han pasado entre charlas, talleres, presentaciones de novelas, rutas, vasitos de “El ladrón de manzanas”, libros, firmas, saludos y conversaciones con otras escritoras a las que solo conocía de nombre o con blogueras, lectoras y clubs de lectura. También he disfrutado de paseos junto al mar y algún chapuzón en la piscina y… más charlas al acabar el día.

La compañía ha sido inmejorable (Muero de Amor!!!) y me traigo la sensación de que las amigas, las risas y el buen rollo es lo que se necesita para pasarlo bien. El entorno, la excusa para encontrarnos, ayuda;  las ganas de estar es lo que hace que todo sea fácil.

La Feria comenzó con una madrina de excepción: Sarah Lark, que nos habló de sus caballos, su última historia y el entorno de sus novelas.

Pudimos charlar, reir y compartir un rato divertido y emotivo con Lucia de Vicente en la presentación de su libro, ganador del VIII premido Vergara-RNR, Tras la estela de un sueño.

Hemos acompañado a Ana Álvarez en la presentación y firma de su libro ¿Solo amigos? y nos habló de los Figueroa. Juan Bolea la acompañó, pero Ana brilló con luz propia.

He ganado un premio: Me alcé con la copa de “presenta tu libro” de Penguin Random House. Estoy emocionada y feliz. Quiero agradecer a PRH, a Selecta, ese acto y su afecto en todo momento. Pero también quiero felicitar a mis compañeras por sus presentaciones y además darles las gracias por sus votos y sobre todo, por el gran cariño que me han mostrado🙂

La guinda del pastel estuvo con la presentación del sello SELECTA. Su puesta de largo ha sido hermosa e inicia un proyecto lleno de expectativas e ilusión.

Después, la despedida. Una cena en un entorno maravilloso junto a escritoras de otras editoriales, sorteos de libros y claro, más risas y más cariño.

Me doy cuenta de que quizás no se transmite en mis palabras lo bien que lo he pasado, la emoción que he sentido, las risas, hasta las lágrimas que no se me han escapado porque las he reprimido. Pero me he vuelto a casa un poco vacía por el adiós, y con ganas de más.
Así que solo me queda decir que #SoySelecta.

Pronto nos volveremos a encontrar. Temblará Madrid!  #somosselecta #megustaselecta

Dejo algunas de las imágenes que he recogido de estos días. No son todas, pero quizás las instantáneas te den una idea de cómo ha sido este evento.

fotos benicassim 2018 a blog

cor Nuria Rivera